Comunidad Viajeros Inicio  |  Mapa del Sitio  |  Quienes Somos  |  Publicidad  |  Contacto Comunidad Viajeros
Comunidad Viajeros
Miércoles 08 de septiembre de 2010 Comunidad de Viajeros
Comunidad de Viajeros
Comunidad de Viajeros
Sonido
Actualidad
Noticias
Eventos
Artículos
Lugares
Servicios Turísticos
Viajando con Fonio
Recorriendo Historias
Leyendas
Comunidad
Diarios de Viaje
Escribí tu propia experiencia
Fotos Viajeras
Mandanos tus fotos
Buzón de Sugerencias
Viajeros, Cuenten conmigo!
Turismo Temático
Turismo Ecologico
Parques Nacionales
DolarHoy.com
 
Viajando con Fonio  
Viajando con Fonio

Viaje a los Esteros del Iberá

Viajando con Fonio
Viajando con Fonio
Votar Viaje a los Esteros del Iberá Votar Viaje a los Esteros del Iberá Votar Viaje a los Esteros del Iberá Votar Viaje a los Esteros del Iberá Votar Viaje a los Esteros del Iberá
 

A partir de una nota que había leído en el suplemento de Turismo del Diario La Nación, me interesó la posibilidad de ir a conocer ese lugar, aunque de antemano no estaba muy animado por los datos recogidos de la nota periodística. Particularmente los precios que allí se señalaban, me habían acobardado.
La suma de kilómetros que tenía el viaje, daba 700 hasta Mercedes y 120 Km. más hasta Colonia Carlos Pellegrini, corazón de los esteros del Iberá.
Hice todas las averiguaciones, constaté que era posible hacer el viaje sin gastar una fortuna y accediendo a servicios de buena relación precio/calidad.

A las 5.00 de la mañana  pusimos proa a Corrientes, iba con la idea fija: conocer los Esteros del Iberá y poder criticar con fundamentos al suplemento de turismo que había leído, al menos por incompleto o parcial en su información.

Después de un breve tramo por Panamericana, la ruta 12, el Puente Zarate Brazo largo, y otro tramo de la ruta 12 hasta  Ceibas.  Allí en la bifurcación, de la Ruta 12 y el comienzo de la Ruta 14, tomamos la Ruta 14, hacia el norte.

Cuando el sol empieza a salir, lo hace por el costado derecho del auto, y conforme se va avanzando por el camino, el sol se pone justo sobre el extremo delantero derecho del auto. Hay una ratito en que el sol te pega en los ojos, pero es solo un ratito. La Ruta 14 siempre tiene transito, a veces muchos camiones y  nunca está demás ser prudente.

Cuando llevaba hechos unos 200 km. paré a cargar combustible en la Shell, que se llama Los Dados, en el Km. 50 de la ruta 14 ( unos 4 km. antes de Gualeguaychú). Me gusta esa estación de servicio, porque además de lo que podés encontrar en una estación de servicio, al lado, esta el restaurante, y unos puestos de regionales y regalos. Repuesto el combustible, habiendo pasado por el baño, y por el termo de agua caliente para el mate, previo pago de 25 centavos, retomé la ruta, siempre hacia el norte.

Desde la salida de Los  Dados, ya hay que tener mucha precaución con el control de velocidad y con la policía de caminos. El exceso de velocidad o no respetar la velocidad mínima y/o la falta de luces bajas encendidas, son motivos de multas, que luego te llegarán por correo a tu casa. En especial en Ubajay, al ingreso hay un cartel que reza “ A UBAJAY NO LE SOBRA NINGUN HABITANTE – DISMINUYA LA VELOCIDAD “ , inmediatamente hay un cartel de máxima 80 Km./h, y cincuenta metros después  60 km./h  para que finalmente otros 50 metros más adelante máxima 40 Km./h, desde allí y por el termino de 400 metros se cruza Ubajay, y en medio de este cruce te espera una Fiorino de la Municipalidad con el radar apuntándote. Así que aunque te venga empujando un camión brasilero, cargado con 40.000 kilos a 100 km. por hora, tendrás que frenar, y circular a 40 km. hora, de los contrario pasarás a ser un ilustre contribuyente de las arcas municipales de Ubajay. Desde ya que un kilómetro mas adelante, también recibirás los insultos del camionero brasilero.

Lo mismo pasa en varios lugares más. Otro para mencionar en Mocoretá, ni bien entras en Corrientes. Allí están un poco mas atacados, si no resulta el exceso de velocidad, te aplican la falta de luces bajas, siempre la modalidad es no pararte y luego hacerte llegar la multa a tu casa.

Seguí por la ruta 14, mate y bizcochitos. Montes de naranjas y cítricos . cuchillas y  arroyos que cruzan la ruta. Así voy llegando a la entrada de Federación, ya llevábamos 460 km. de viaje,  paré en la YPF que está justo en el cruce a Federación. Otra vez el ritual de la estación de servicio. Combustible, baño, mate, alguna cosa que comprar y siempre alguna conversación con la persona que te atiende o con algún otro conductor.

Después otra vez en la ruta, avanzamos hasta Cuatro Bocas, que es el cruce de la Ruta 14 con la Ruta 127 y la Ruta 119. En ese cruce la ruta 14 tuerce a la derecha, la ruta 127 toma rumbo a Entre Ríos hacia el sur-oeste, y la ruta 119 sigue hacia el norte, hacia la ciudad de Mercedes. En este cruce no hay estación de servicio, pero si hiciera falta, por cualquier razón, hay  una  sobre la ruta 14, 1 km. después del cruce (camino a Paso de los Libres).

Desde el cruce en 110 km. se llega a Mercedes. La ruta 119 no es tan transitada como la 14, y hay que ir con cuidado, puede haber algún bache o desnivel, aunque esporádico, puede haberlo.

Llegamos a Mercedes, una ciudad que duerme la siesta, y en la cual hasta las 5 de la tarde, no es posible ver a nadie, o encontrar algún negocio abierto. Mejor para ellos. Eso si que es una buena vida.

Nos instalamos con mi esposa, en el Hotel de Turismo de Mercedes, un hotel de la década del 50, no muy lindo, con algunos detalles de mantenimiento. El plan era pasar allí el resto del día, para el día sábado partir hacia los Esteros del Iberá, pero no con mi auto, sino en colectivo.

Luego de dejar las cosas en el Hotel, salimos a recorrer  Mercedes, y a ubicar la empresa de colectivos que iba a Colonia Carlos Pellegrini. A la vuelta de la Terminal de ómnibus, estaba la casa/oficina de la empresa RAYO BUS  DE MONZON, donde claramente Monzón era el dueño.

Nos atendió y nos vendió los pasajes de ida y vuelta a la Colonia Carlos Pellegrini. En total $ 25 por cada tramo y por cada pasajero. Estaba verificando el error o parcialidad del suplemento de turismo que había leído, allí decía que el transfer salía $ 200  a $ 300.00 por persona.

Al otro día, deje en el estacionamiento del hotel el auto, combine con el sereno, para que  “lo cuide” aunque allí no hace mucha falta, porque los males de las grandes ciudades todavía no los afectan, y esperamos el Rayo Bus.

El Poderoso Rayo Bus

Una particularidad de este servicio público, es que recoge a cada uno de los pasajeros en el lugar donde esta, ya sea su casa, el hotel, etc., así que pasó por la puerta del hotel cerca del mediodía.
Recorrimos un poco la ciudad en busca de otros pasajeros y emprendimos el viaje hacia la colonia.

El ómnibus era un Mercedes Benz, tipo 1114, estimo yo, del año 1981, que tenia por delante 120 km. de camino de tierra en regular estado. Este camino hacia los esteros del Iberá a veces se pone intransitable, y siempre recomiendan no aventurarse si no se tiene una 4 x 4 y se sabe conducir este vehiculo a la perfección.

Nosotros íbamos en el poderoso Rayo Bus, en compañía de pasajeros lugareños y algunos turistas, casi todo jóvenes  con mochilas. Los 120 km. se hacen en 3,30 hs., Uno puede apreciar que hay campos y entradas a esos campos, que hay actividad económica, que hay pobladores, pero no hay muchas comodidades.

Sobre el ómnibus, me entere que no hay estación de servicio en la colonia. De modo que si vas en auto hay que tener previsto este detalle.  El viaje fue alucinante, en conductor del Rayo Bus, tomaba mate como si fuera la ultima  vez, tenía una señora que lo acompañaba y le cebaba mate. Yo pensaba en cualquier momento se le acaba el agua del termo. Y en efecto, eso ocurrió.  Inmediatamente sacó otro termo que llevada en un bolso. El hombre iba preparado para toda contingencia.
El Rayo Bus, por $ 25 nos dejo en la puerta del Hotel que habíamos elegido en Colonia Carlos Pellegrini.

El Hotel Ipá Sapukay,  de la familia Noailles, en la Colonia Carlos Pellegrini, es un excelente lugar. Y sus propietarios la familia Noailles, unos anfitriones de primera.
Hay además en  el lugar, otros alojamientos, desde unos hoteles con piletas y cercanos a las 5 estrellas, hasta campings y albergues para la juventud, pasando por hoteles y/o piezas para alojarse. Era evidente que el suplemento de turismo, era incompleto. Empecé a dudar si alguna vez estuvieron aquí, en los Esteros.

La colonia Carlos Pellegrini tiene unas pocas cuadras, tiene 600 habitantes, tiene un solo teléfono publico, que funciona con monedas y esta dentro de una casita, que es la telefónica de allí. De modo que esta abierta unas horas de mañana y unas horas de tarde y hay que llevar monedas si querés hablar. No hay locutorios, no hay Internet y los celulares a mi no me funcionaban. Un paraíso, bien desconectado del mundo.
El Hotel Ipá Sapukay  resulto ser un espectáculo, la habitación excelente, la comida aún mejor y el trato de los propietarios supera todo lo bueno.

Ese sábado recorrimos la colonia, fuimos al ingreso a la colonia, donde hay un centro de interpretación de guardaparques. Allí un guardaparques nos acompaño a realizar una recorrida por un monte cercano.
Nos fue mostrando cosas que estaban delante de nuestros ojos, pero que debido a nuestra ignorancia no hubiéramos comprendido.

Capibara

La vegetación, la fauna.  Vimos Monos carayás, sobre los árboles, comiendo los frutos de las palmeras y haciendo caer sobre nosotros los carozos. En fin un espectáculo imperdible. Estos guardaparques son antiguos mariscadores (aquellos que vivían de la caza y la pesca en los esteros y que al hacerse Parque y zona protegida, ya no podían continuar con su medio de vida.) Estos antiguos mariscadores fueron empleados como guardaparques, y hoy tienen la función de cuidar y preservar el lugar. Me quedo claro, que ellos conocían ese lugar como nadie, también que lo amaban y que lo cuidarían mejor que nadie.

Mariscador

El día domingo, hacia muchísimo frío, y salimos en una excursión que preparo la familia Noailles, en su bote, pero con la conducción de otro guardaparque, también antiguo mariscador. Éramos en total 5 personas, una pareja, mi señora, yo y el guardaparque.

A ratos el bote se empujaba con una caña larga, que se hundía en el fondo del estero, a ratos con el motor fuera de borda. Así recorrimos durante 4 horas los esteros.

Yacaré Yacaré!!

Recibimos innumerables explicaciones. Vi pajaritos de toda clase y de todos colores. El clásico yacaré, en todos los tamaños. Desde el huevo hasta adulto. Los carpinchos, también de pequeños hasta adultos. Toda la flora y la fauna de los esteros es impresionante. También nos trajimos de regalo algunas anécdotas, de dudosa veracidad, pero igualmente atrayentes y que congeniaban con el espíritu de la excursión.

Al regreso, pasado el mediodía, al Hotel Ipá Sapukay, traíamos mucho hambre y mucho frío, y fue una gratísima sorpresa descubrir que solo había que lavarse las manos y sentarse a la mesa para devorar un extraordinario plato de guiso con lentejas bien calentito y sabroso como ninguno. Esa  actitud de Noailles, de esperarte con la comida lista y la estufa de leña encendida, me hizo sentir como en casa. Fue un trato extraordinario. Comimos el guiso, repetimos plato y no quedo mas remedio de ir a dormir la siesta correntina.

Calma...todo está en calma

El domingo a la tarde, fuimos hasta un boliche-almacén donde estaba la lista de pasajeros para el viaje del día lunes a las 4.00 hs. Del Rayo Bus hacia Mercedes. Chequeamos que estábamos en la Lista y nos quedamos conversando un rato con la gente del lugar. Como salíamos muy temprano, también nos despedimos de los Noailles (gente espectacular sin lugar a dudas)

El lunes 4.05 hs. Pasó el Rayo Bus por la puerta del Hotel, subimos y el saludo familiar del chofer ya nos hacia sentir como viejos lugareños. Hizo su recorrida en busca de pasajeros y emprendimos los 120 km. de regreso a Mercedes.
A las 7.45 hs. Nos dejaba en la Puerta del Hotel de Turismo, en Mercedes.

Repusimos el agua para el mate, saludamos en el Hotel (previo dejar alguna propina por la guarda del auto) y emprendimos el regreso para Buenos Aires.
Habíamos conocido los Esteros del Ibera, habíamos conocido gente relacionada a este hermoso lugar, que trabaja y también vive del turismo y que había sido ignorada por una nota periodística.

En general, en todas partes de nuestro país hay gente trabajando con mucho esfuerzo para dar servicios al turista. Siempre habrá precios para todos los bolsillos y todos los gustos.

La combinación Auto u Ómnibus hasta Mercedes, más Rayo Bus a Colonia Carlos Pellegrini más Hotel Ipá Sapukay o el que te guste, es muy accesible en precio y la contraprestación que se recibe excede con creces el dinero gastado.
De regreso en la ruta, desandando el camino hacia casa,  sentí que había conocido otro lugar más de mi país, otro lugar que ya no estará lejos, porque  ya conozco el camino, porque conozco sus calles,  porque conozco algo de su gente, porque ahora lo siento también como mío.

Viajando con Fonio


Votar Viaje a los Esteros del Iberá
Votar


Autor: Fonio
E-mail: fonio@comunidadviajeros.com.ar

MÁS INFO
 

Comentarios sobre este artículo

Agregá tu comentario
Comentarios 0 a 0 de 0

 

 
Viajeros Registrados
Viajero:
Clave:
Recibí beneficios y novedades en tu e-mail!
Registrate aquí!
Servicios En línea
Armá tu paquete turístico Armá tu paquete turístico
Atención On Line Atención On Line
Paquetes turísticos Paquetes turísticos
Alojamientos Alojamientos
Pasajes de Omnibus Pasajes de Omnibus
Ofertas de Viaje Ofertas de Viaje
Comunidad de viajeros
 

Inicio | Noticias | Eventos | Propuestas de Viaje | Lugares | Servicios Turísticos | Viajando con Fonio | Recorriendo Historias | Leyendas
Diarios de Viaje | Fotos Viajeras | Sugerencias | Quienes Somos | Mapa del Sitio | Publicidad | Contacto

Sitio de Información y Promoción Turística de la República Argentina - Comunidad Argentina de Viajeros® Prohibida su reproducción total o parcial.
Viajes, Circuitos turísticos, excursiones, hoteles y servicios afines. De Viajeros para Viajeros!!

Diseño web FJ Websites.com | www.allele.com.ar


Este sitio fue optimizado para Firefox