|
|
Había oído hablar del “Toreo de la Vincha”, una fiesta que se realiza cada año, el dia 15 de agosto, en la localidad de Casabindo, en la Puna Jujeña,Tenía desde hace tiempo ganas de visitar y participar de esa celebración tan autóctona -única Fiesta taurina de la Argentina- Conspiraba en contra de mis deseos, que esa fiesta se realizaba exactamente el dia 15 de agosto, ni antes, ni después y a veces las obligaciones laborales no dejaban lugar para desaparecer en medio de la semana.
Pero desde principios de año, una vez tenido a la vista el almanaque, descubrí para mi satisfacción que el día 15 de agosto era sábado y que el lunes 17 de agosto era Feriado Nacional, por la conmemoración del aniversario de la muerte del Libertador Gral. José de San Martín. O sea un fin de semana largo justo para esos días. Finalmente por disponer de solo 4 o 5 días para realizar este viaje, tuve que optar por dejar el auto y realizar el viaje valiéndome del avión. El plan de viaje iba quedando delineado: Salida desde Aeroparque el día 13 de Agosto, hasta la Ciudad de Salta, allí por la Empresa de Ómnibus Balut haríamos el trayecto Salta – Humahuaca, nos instalaríamos en Humahuaca por 3 noches y desde allí iríamos a Casabindo el día 15 de Agosto. Luego el 16 regresaríamos a la Ciudad de Salta y el 17 tomaríamos el avión de regreso. En total 4 noches – 5 días. El tiempo fue pasando, los meses avanzaron, y llegó el día. Después de tanto planear y desear realizar este viaje, estábamos en el Aeroparque Jorge Newbery abordando el vuelo 2454 de Aerolíneas Argentinas, con destino a la Ciudad de Salta. El vuelo fue bueno y en 2 horas estuvimos en Salta “La Linda”. Allí una opción era ir hasta la Terminal de Ómnibus y tomar el servicio de la Empresa Balut, que une Salta con Humahuaca en 5 horas aproximadamente y que cobra $ 50.00 el pasaje, en coche semi cama, muy moderno y confortable. La otra opción, que fue la que elegí, porque la llegada del avión no me combinaba con los horarios del “Balut”, fue viajar en un remis hasta Humahuaca. Antes de salir de Buenos Aires, me había contactado con el Sr. Blas de “Remisur” una agencia de remises de la Ciudad de Salta. Así que a mi llegada a Salta, me estaba esperando en el Aeropuerto Don Julio con un vehiculo moderno, nuevo, limpio.
Emprendimos el viaje hacia Humahuaca. Viajar conducidos por un lugareño, tiene la ventaja de la cantidad de información que sobre el lugar te va dando, casi sin darse cuenta. En las 3,30 horas de viaje, pausado, tranquilo, a través de la Quebrada de Humahuaca, con los paisajes imponentes, don Julio amenizó el viaje con sus comentarios, informaciones y alguna que otra leyenda. Adicionalmente nos iba dando explicaciones sobre los lugares, pueblitos o sitios por los que pasábamos. En Humahuaca, habíamos reservado en el “Hostal La Soñada” una habitación con baño privado, agua caliente y calefacción. Sencillo, bien presentado, limpito y con una anfitriona de lujo: Doña Enriqueta del Carmen. El don de gente y de buenas personas de los habitantes de la Quebrada, se hacia presente con toda su fuerza en Doña Enriqueta.  Humahuaca me sorprendió, ni para bien ni para mal. Simplemente me sorprendió. Son dos pueblos en uno. Un pueblo es el que va desde las 10.00 hs. hasta las 15.00 o 16.00 hs. y otro el que se vive en las restantes horas del día. El turismo, que en su mayoría viene desde Salta, haciendo el circuito “Salta-Purmamarca – Tilcara – Humahuaca” arriba a Humahuaca después de las 10 de la mañana, hacen sus visitas por el lugar, almuerzan y cerca de las 15.00 comienzan a retirarse. Durante esas horas todo el pueblo esta activo, vivo, con todos sus negocios abiertos. Antes de las 10.00 hs. o después de las 16.00 hs. el pueblo esta como dormido. Cuesta encontrar una agencia de viajes, o negocios abiertos que estén orientados al turista. El mismo día 13 intenté contactarme con una agencia de viajes, para obtener el transporte hacia Casabindo para el día Sábado. La señora que atendía en la Oficina de Turismo, ubicada debajo del Reloj, donde San Antonio sale todos los mediodías a dar su bendición, frente a la Plaza y a metros de la Iglesia de La Candelaria, patrona del lugar, ese día y a esa hora no tenia ganas de trabajar, por lo que no me dió ninguna información certera sobre Casabindo. Es más, me informó que desde Humahuaca no había con qué ir hasta Casabindo. En última instancia y ante mi visible desesperación me dijo que preguntase en “la unica agencia de viajes “ que había. Así fue que me dirigí a Ser Andino Viajes, y allí me ofrecieron incorporarme a una excursión que venia desde Jujuy capital hacia Casabindo. Me sumé a esa excursión. No tenía a la vista otras alternativas para viajar a Casabindo. El Viernes 14 lo dedicamos a visitar Tilcara. Hay colectivos desde la Terminal de Humahuaca que salen para Tilcara cada hora. La suma de los servicios que realizan las empresas Balut, Panamericano de Jujuy, El Vallisto, El quiaqueño, hacen que la frecuencia de servicios sea muy buena. Son 40 km. que se hacen en un poco mas de media hora. El pasaje cuesta 5 pesos en todas las empresas. Tilcara esta muy lindo. Parece no sufrir como Humahuaca, de la dependencia de los tour que se inician en Salta. Tiene su propio movimiento y allí si hay mas servicios al turista durante todo el día. Estando en Tilcara, es obligatoria la visita al Pukara ($ 10.00 la entrada). Aunque en esta oportunidad lo note un poco descuidado, con algunos pastos crecidos, de todo modos siempre impresiona ver como se desarrollaban otras culturas y otros pueblos hace ya muchos años. Luego de almorzar en Tilcara y dar un paseo por la Plaza nos dispusimos a regresar a Humahuaca. Nosotros elegimos ir a Tilcara, pero también podríamos haber utilizado el día para ir a conocer Iruya, un hermoso pueblito colgado de una montaña. Desde la Terminal de Humahuaca la empresa de colectivos Iruya S.A. hace el recorrido hasta el Pueblito de Iruya. El viaje en sí es una aventura. El colectivo después de hacer unos 25 km. sobre el asfalto de la Ruta Nacional Nro. 9 hacia el norte (como quien va para la Quiaca) dobla hacia la derecha y se interna en un camino de ripio, que cruza arroyos, a veces circula por el lecho seco de estos arroyos, después sube al punto mas alto (casi 5000 MSNM), circula por un camino de cornisa y luego llega a Iruya. El paisaje que uno ve en ese camino paga con creces el día empeñado en esta visita. El colectivo tiene salida de Humahuaca a las 8.30 hs., llega a Iruya a las 11.30 hs. y regresa el ultimo servicio a las 18.00 hs. Asi da tiempo a visitar tranquilo el pueblito. Finalmente cerca de las 21.30 hs. se esta de regreso en Humahuaca. El sábado 15 de Agosto llegó por fin. A las 8.00 de la mañana, luego del desayuno, estamos en la Puerta del Hostal La Soñada esperando nuestro traslado a Casabindo.
Un hermoso día, fresco y soleado comenzaba. A los pocos minutos pasó a buscarnos la combi de la empresa Paisajes Norteños (de San Salvador de Jujuy) y emprendimos el viaje. Adrián se llamaba el chofer y guía de esta excursión, muy amable, muy simpático, con buenos modales. Nos llevaba dándonos algunas explicaciones sobre historia y geografía de los lugares que íbamos pasando. Desde Humahuaca se toma por la Ruta Nacional Nro. 9 hacia el norte y hay que transitar 93 km. hasta Abra Pampa, desde allí hay que doblar hacia la izquierda y después de 60 km. de ripio se llega al pueblito de Casabindo. Sede la la fiesta. Este dia 15 de agosto hay mucha gente dirigiéndose a Casabindo, de modo que la Policía Jujeña, permanece al inicio del camino de ripio, controlando a los conductores y dando algunos consejos. La cola de vehículos que se dirige al Pueblo es interminable. El polvo del camino que vuela, no logra asentarse, porque otro vehiculo que viene detrás lo vuelve a alborotar y esparcir hacia el cielo nuevamente. Así avanzamos en caravana hacia la Fiesta. A la llegada al Pueblito de Casabindo, al ingreso, otra vez la Policía, esta vez acompañados por quienes van ordenando el estacionamiento de los vehículos. El Potrero dedicado a playa de estacionamiento estaba bastante lleno, parecía que iban a tener que habilitar otro terreno. “Está llegando mucha gente”, decían los policías. Casabindo es un pequeño pueblo de la Puna Jujeña, viven allí 500 habitantes, hay una gran construcción blanca, que es la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, patrona del lugar, esta Iglesia la de mayor tamaño en toda la Puna, es conocida como la Catedral de la Puna. Es Blanca y es lo único que se destaca. El resto de las casitas bajas y de adobe tiene el clásico color marrón, como todos estos pueblitos polvorientos, que se mimetizan con el paisaje. Pero hoy no hay lugar para pesares, el pueblo esta de fiesta. En realidad la fiesta empezó hace ya dos días. Porque desde los pueblitos y aldeas vecinas, se fueron acercando en procesión, trayendo la imagen de su santa o santo patrono (los llamados misachicos). La noche anterior hubo un gran baile en el Salón de usos múltiples, lugar donde se desarrolla la vida social de este pueblo.

El panorama es asombroso, un pueblo de unos 500 habitantes, que recibe a 5000 o 6000 visitantes. Algunos vienen de pueblos vecinos, otros de otras provincias y también hay muchos extranjeros. Franceses, Italianos, Alemanes y así podría seguir hasta nombrar muchísimos países del mundo. Cuando llegamos ya estaban instalados todos los puestitos. Hay de venta de artesanías, de ropa, de dulces y dulzuras regionales, vendedores de comida: asado, cordero, tamales, humitas, sándwich, etc. etc. Varias casas de lugareños se convierten en restaurante o kiosco. Allí la multitud puede comprar bebidas frías, comida, charlar un rato, conocer gente. Los organizadores disponen baños químicos, y además en muchas casas “alquilan el baño” por unos centavos. Con tanta gente y no hay que hacer cola para ir al baño. Asombroso. Después de esta recorrida inicial, llegamos a la Iglesia donde se daba la misa. Estaba tan llena que no había modo de asomarse. Luego de la misa, salen del interior de la Iglesia todos los Misachicos, llevados por sus devotos y se realiza la procesión por el pueblo.
Después de los actos religiosos, comienzan en la Plaza distintos actos, Música ejecutada por la Banda de la Policía de Jujuy, bailes típicos: baile de Los Cuartos, bailan Los Samilantes. Todo de un color y un calor especial. A quienes participan de los actos, de los bailes, la gente de esos pueblitos, se les nota que hacen lo que hacen, por sus raíces, por su cultura. Pareciera que no sienten la presencia de estos 6000 visitantes. Desarrollan sus actividades como si estuvieran solo ellos. Teníamos el tiempo justo para almorzar algo antes de que diera inicio el Toreo de la Vincha. Algunos se llevaron sus viandas, otros se acercaban a los puestos de comida, otros a las casas que también ofrecían distintos tipos de comidas, todo armoniosamente organizado, ante lo que a primera vista parecía un caos total con gente que desbordaba todo. Frente a la Iglesia, esta la Plaza, que con el correr de los años y el desarrollo cada vez mas multitudinario de esta fiesta, fue siendo cercada por una pared de 1.60 mts. de alto. De este modo la Plaza queda convertida en Corral, para las corridas de Toros. Tiene puertas para poder ingresar en cualquier momento del año, y ahora últimamente han construido unas gradas sobre uno de los costados. Hoy han instalado un pequeño Palco, para las autoridades, entre las autoridades más destacadas estaba el Secretario de Turismo de la Nación. A las 14.30 hs. el Locutor Anunció el comienzo del Toreo de La Vincha. Este toreo consiste en lidiar con un toro, al que le han colocado una vincha roja con monedas de plata entre los cuernos. El Torero debe arrebatarle la vincha y una vez obtenida, según la costumbre, la ofrenda a la Virgen de la Asunción, ubicada en el Palco, colocándola a sus pies. El Torero solo tiene un paño rojo, y no se lastima al animal. En esta versión del Toreo no se daña al animal. Por el contrario el torero puede correr algún riesgo. Los Toreros se han inscripto con anterioridad, ingresan al campo de a grupos de 5 o 6 y van alternativamente intentando sacarle la vincha al Toro. El publico se divierte, los toros no son muy bravíos, algunos se van sin presentar pelea. A veces aparece uno medio bravo. Por ejemplo el segundo toro que salió al rodeo, un toro colorado mediano, les dió mucho trabajo. Los tuvo media hora lidiando. A algún torero le dio un flor de revolcón. En tanto el espectáculo se desarrolla en la plaza, otro espectáculo se desarrolla en el corral contiguo a la plaza, donde están los toros, en espera de ingresar. Allí varios ayudantes de campo, eligen uno de los toros, deben enlazarlo, ponerle la vincha y llevarlo hasta un brete por donde ingresaran a su debido tiempo al escenario principal. Dicho así parece sencillo. Pero para nada este trabajo resulta fácil. A veces el toro se lleva flameando de la cuerda con la que lo enlazaron a 4, 5 o 6 personas. Esto provoca risas y aplausos, chistes y algunos sustos de vez en cuando.
El toreo de la Vincha dura hasta las 17.30 aproximadamente. A partir de las 16.30, lentamente los visitantes emprenden el regreso. La fiesta se va terminando. Pero nadie siente tristeza. Los de Casabindo estan contentos con la fiesta de su Patrona y con los visitantes que se han llegado hasta allí para acompañarlos y nosotros muy felices de haber vivido una fiesta ancestral y que se mantiene como antaño. Mientras va cayendo la tarde, el camino entre Casabindo y Abra Pampa vuelve a levantar su lengua de polvo. Unos tras otros vamos en caravana hacia nuestra realidad cotidiana. La ruta de ripio polvorienta, hace las veces de tunel del tiempo, que nos devuelve de un lugar hermoso y quieto en el tiempo a nuestra diaria realidad.
 Un último dato: Se puede llegar fácilmente a Casabindo desde Abra Pampa. Para Llegar a Abra Pampa cualquier ómnibus de linea te lleva y desde Abra Pampa a Casabindo, todos los días 15 de Agosto, hay una gran cantidad, de remises, combis y colectivos que llevan a los visitantes. No es tan complicado llegar a Casabindo. El Domingo 16 dejamos Humahuaca, previa despedida de Doña Enriqueta, y nos tomamos el “Balut” hacia Salta. El camino por la Quebrada siempre es sorprendente y bellisimo. En Salta pasamos la tarde del Domingo, visitando la plaza 9 de Julio, La catedral, La Iglesia de san Francisco, la Iglesia de la Candelaria, La Ciudad de Salta es muy señorial. Regresamos a casa, con la sensación de haber estado en otro mundo, en otra dimensión. Yo quería ir a Casabindo. Sabía que me gustaría el viaje. Lo que me impresiona, es como te puede afectar y modificar un viaje. Te aporta una perspectiva y un punto de vista que no es fácil de imaginar antes de hacerlo. Indudablemente viajar te enriquece como persona.
|
|